domingo, 23 de febrero de 2014

Pinceladas Marítimas


El Periodista





D. José Luis Jiménez Guerra,  fue corresponsal de periódicos importantes como el ABC de Sevilla, el Heraldo de San Fernando, la correspondencia, entre otros. Su labor se centró en el periodismo de ámbito local, alguno de los cuales se encuentra en los museos de esta su querida tierra la Isla de León. La tarde, el 25 de Marzo, el 93. Quizás la obra más destacada sea "PinceladasMaritimas" que le valió, fuera declarada de utilidad pública para la Armada, por Real Orden, obteniendo así mismo su autor la felicitación de su Majestad el Rey.
Jiménez Guerra, pone de relieve que los hombres del mar, solo hombres honrados y orgullosos de su quehacer y pertenencia al mismo.
Actividad que siguió complementada con artículos escritos en el año 1932, en la Mesa Revuelta, con el título de"Este es mi Pueblo" donde pone de relieve el amor que siente por esta su tierra, amor que transmitido a sus hijos, junto a su labor literaria.
Esta labor periodística continuó ejercida por su hijo Pedro Jiménez Ponce (Pejipón), en el diario de Jeréz, ejerciendo su especialidad en el arte de Cúchares. Fué colaborador asiduo del periódico de la Isla como es San Fernando Información, Información de Cádiz y Diario Pueblo de Madrid, no podía ser menos de tal palo tal astilla.
Su hijo Inocencio, destacó en el mundo de la poesía y la prosa, llegando a publicar libros en este difícil mundo de la literatura, entre los que destacan la obra titulada "Una miaja solamente" en cuya obra destacamos una poesía dedicada a su querida hermana "Mi madre" cuyo beneficio donó en un gesto de generosidad a las monjitas de la capuchinas para ayudar a restaurar su techo que se les venía abajo, que hoy
de hoy que sea la obra de quién escribe destaca.
Su hijo Francisco, hombre bueno donde los haya, prueba de ello lo dejó en sus cuarenta y tantos años en la antigua Bazán y a lo largo de su vida, fue quizás uno de los mejores contadores de las cosas de la vida de su tierra, la Isla, y en su obra " las alforjas de mis recuerdos", y entre otras, eso le valió para ser distinguido como mantenedor de fiesta, pregonero de las Fiesta de la Isla, etc. Siempre vinculado a su tierra, la Isla de León.
También en 1940, fue en el teatro de Córdoba donde ganó el primer premio de recitador, otro premio que ganó fue en el regimiento de infantería de Cádiz, en un concurso celebrado que se premiaba el mejor cuento, su titulo "el corneta que sacó Varela".




De Jiménez Guerra, se podía contar mil y una historias donde se pone de relieve la humanidad y coherencia Así podríamos destacar.
El incidente con un Alcalde de la Isla que no practicaba la transparencia en la gestión, esto hizo que Jiménez Guerra por medio de la prensa se lo recriminara con el resultado de amenazas al periodista delante de su hijo Pepe Luis, esto no hizo mella en los planteamientos de Jiménez Guerra, hasta que consiguió el cambio de actitud del edil, practicando desde entonces la transparencia en su gestión.
Otras de las muchas historias que conozco, fue cuando le llegó conocimiento a través familiar la triste situación que estaba viviendo un humilde fogonero que corría el riesgo de una sanción militar, por ausentarse que describen la personalidad de este Isleño Universal lo resalta esta historia que les cuento a continuación. Un buen día mientras paseaba por la calle de la Isla,  llegó conocimientos a través de un familiar cercano la triste situación que estaba viviendo un humilde fogonero que corría el riesgo de una sanción militar, por ausentarse sin permiso de su destino, la causa era que tenía que atender a sus ocho hijos, y si esposa seriamente enferma.
Jiménez Guerra dejó aquella noche a su familia, y se personó en Capitanía General a pedirle comprensión y benevolencia a su antiguo jefe y amigo, el resultado de tan hermosa acción permitió que se quedara en casa hasta el total restablecimiento de su esposa. Incluso para que pudiera solventar el problema le prestó ayuda económica. Así se podría contar más de una vivencia.
Este Isleño que murió en su tierra, donde descansa junto el resto de sus familiares, en 1931, lo último que se publicó en 1932, en el anuario de San Fernando, ese año "Este es mi Pueblo", humildemente pienso que fue su cantar póstumo a su pueblo, el nuestro. El lugar de su óbito como no podía ser menos es en el hospital de San Carlos, en una institución de su tierra.
La tierra de Sánchez de la Campa, del Cardenal Espínola, de las dos Torres gemelas de la Iglesia Mayor, el mismo rubor de olas que le cantó la nana al nacer, le dio la bienvenida cuando en su entraña lo recogió para darle descanso eterno como fue siempre su deseo. Creo que Jiménez Guerra, se distinguió por ser un gran periodista pero mejor isleño, un solo paso por su obra lo pone de relieve, Dios quiera que en esta bendita tierra siga naciendo hombres que luchen por la verdad, la solidaridad, por su tierra, que sigan sintiéndose orgullosos de ser simplemente eso Cañailla, y que podamos gritar con orgullo, Yo soy de la Isla, la cuna de la libertad, donde se promulgó la Pepa.
Quien ha escrito estas cuatro letras sobre un hombre tan bueno, como honrado, lo ha hecho pensando en un sentido homenaje que  le debemos a los que han luchado por su tierra, convencido que ha habido muchos Jiménez Guerra, aunque no tuvieran el arte escribiendo, pero en el fondo seguro que quisieron a su tierra.
Yo su nieta siempre le quise, pero desde que hablo de mi abuelo todavía le quiero más si cabe y digo que soy Cañailla, por la gracia de Dios y muy orgullosa de serlo.