sábado, 20 de septiembre de 2014

El sueño de Laura





“Vida”




Espero tu alegría.

Deseo de esperanza,

Encuentro de amores dulces.

Deseo siempre tu vida.


Ambiciono tus amores,

El manantial de tu equilibrio,

La riqueza en tu devenir.

Deseo siempre tu vida.


Descubro tu mañana,

Escondida en tu inocencia,

El clamor de tus atardeceres.

Deseo siempre tu vida.


Sueño con esa riqueza,

La fuerza renovadora de tu paz,

La sabia conducta de tu gente,

Deseo siempre tu vida.


Aguardo tu justicia,

Ese ansiado premio de libertad,

Una nueva siembra por descubrir.

Deseo siempre tu vida.









Todos los derechos reservados.
María José Solano Jiménez.


domingo, 14 de septiembre de 2014

Seres Humanos




 Mi primera imagen es un dolor, que viene de lo más profundo de mi alma. Producto de un sentimiento que abarca todas las esferas realidades y miedos que la circundan.
Desde la maravilla que conforma nuestro planeta una barrera se alza infranqueable, sobre la tranquilidad de este maltrecho equilibrio...
Ese laberinto de mediocridad está sustentado en un mando a distancia, donde se coloca un botón dispuesto a dirigir nuestra propia vida desoyendo el lamento incesante que quizás le pide otra posible solución. En ese caos desordenado e impertérrito se escuchan voces que obedecen a una llamada inoportuna, ausente, que nos interrumpe precipitadamente mientras estamos en el salón de casa frente a las noticias de ese telediario atroz. Son voces disidentes de otro mundo, insertadas bajo el amparo de un producto que esconde sus miserias en lo más profundo de su caparazón...
Eternos perdedores de ese silencio impotente que nos lanza un grito de dolor. 
         Al mundo a nuestro mundo. 

Entonces nos revelamos, nos incomoda su presencia como síntoma de eternos perdedores que aguardan impotentes su zarpazo veloz.
Yo me pregunto, ¿habrá un día lugar para la justicia...?
La sociedad requiere de ese impulso, los "seres humanos" esperan un mundo mejor.
Nos puede llegar de la mano de una imagen que marca o designa gestos de impotencia, tal vez puede ser un niño anhelante de otra cobertura desconocida y presente que lo anexione de una vez por todas a su esencia primordial. Esa cómoda vida, tejida con el manto de naturaleza y efervescencia vital...
Quizás el testimonio regresa a ese mando, canalizador de todas las necesidades acomodaticias de nuestras vidas, ajenos por completo a otro mundo que no sea el sideral...


Derechos reservados de María José Solano.







Todos los derechos reservados.
Imagen de Gabriela, dando pasos a otra nueva realidad.