lunes, 28 de marzo de 2016

"Laura ya no vive aquí"





Hoy sin apenas darme cuenta, los primeros sones de la primavera asomaron por los cristales de mi

habitación, sentí como una sensación de liberación se derramaba por el ambiente.

Inmediatamente después y por unos minutos dejé el cúmulo de papeles que se amontonaban sobre la

mesa y me  dispuse a disfrutar de ese remanso de paz que me devolvía la naturaleza aceptando

gustosa su invitación.

Al volver a casa mi cara reflejaba la disposición hacia otro ánimo, lejos de la rutina diaria y el clima

estresante que se respira en la oficina como producto de esta vida alocada y llena de

competitividad.  He cogido la agenda, esa que está cargada de todas los propósitos que se suelen

hacer durante todo el año y he apuntado una sola cosa, he de aprender a vivir.


Ese deseo adherido se centra en  mi propia lucha, a veces anulando prioridades que impiden seguir

creciendo en aras de una barrera invisible que me impide ascender de posición y anhelar otro cauce

para mi trayectoria.


Son en esos precisos momentos cuando la impotencia y el hastío se apoderan de mí haciendo acto de

presencia, entonces tu imagen de despedida se apodera de mi mente y de mi corazón querida Laura,

invocando la misma noche de tu partida.


Por que ese es el precio como dirías, entre lo que pudo ser y lo que queda firmado sobre un papel

Y es esta la realidad en la que me afirmo, donde tambaleo sin saber si merece la pena tanta lucha por

establecer las aclamadas cuotas de igualdad, incluso negando mi referente por conseguir un orden

de equilibrio. Por que no todos tuvimos tu coraje, la osadía por luchar en lo que quedaba pendiente,

entender tus ideales y mucho menos emprender tu propio proyecto.


Hoy amiga te mando un beso allí donde estés, con el presentimiento de que las cosas van a ir

poco a poco cambiando, con la certeza de que en todo momento fuiste un ejemplo de superación,

aunque no lo comprendiera en su momento, me enseñaste a ser la primera prioridad en mi vida.







                               Emprendedora. Protagonista de su propia historia


domingo, 13 de marzo de 2016

Un te amo




Un encuentro fortuito,

una pasión que florece al borde de la insumisión,

dudas que se ocultan y traspasan el alma,

rompiendo con el temor a lo desconocido, lo incierto.


Mi cuerpo no calla explota ante este nuevo torbellino,

que abraza fortalezas y tiende hacia el romance,

con la única palabra protagonista de esa juventud olvidada,

que resiste a dejarse vencer por el olvido.


El presente alcanza un mañana subversivo,

por lo inesperado, conquistado con otro argumento,

solo susceptible a la entrega, la maravillosa pasión de sentir,

y sentirse vivo, amar y sentirse amado.


Ya que somos dos en esta misma causa,

la de querernos por encima de todo y de todos.

solo contamos con una hermosa y valiente decisión,

la que expresa el corazón cuando nos dicen

Un te amo.





Todos los derechos reservados a María José Solano.