martes, 28 de junio de 2016

El otro






El otro

Un  mal gesto, una mirada acusatoria que no se para a pensar en la sensación que causa la indiferencia cuando viene de la mano del otro, de su juicio demoledor que no se cuestiona ninguna posible respuesta ya que vive para su propia causa.

Del diferente, porque no procede de la misma raíz, ni tiene el mismo color y  tu mente sostiene que la tuya es superior a su causa, a su vida, a su conquista.

El rechazo, como estigma que  circula por las venas del que solo sabe amar a su misma manada, sentir que no existen otros dioses,  nada más que su propio dios, pensar que el pan no se comparte.

La incomprensión del que no se ha visto tocado por la herida de años de condena y esclavitud.

La lucha, de quien a pesar de todo se expone a una noble causa,  la de convertir su vida en un compromiso y su libertad a favor de los derechos humanos.

Hoy me toca a mí puede que mañana tú seas el otro.



Todos los derechos reservados a María José Solano Jiménez

lunes, 27 de junio de 2016

Eva







La conocí en un mes de septiembre, cundo estaba dando clases en un voluntariado de apoyo escolar, te puedo decir que su piel es de color negro y en sus ojos de color azabache se alimentan rayos de luz que brillan por encima del horizonte. Eva, ya desde el nacimiento no tuvo la misma posibilidad que otros niños que nacen en un hogar con todas las necesidades. Tuvo que emigrar, vivir bajo el prisma de un padre ausente y  negar durante mucho tiempo su edad para no ser fuente de descriminación en el colegio. Su madre le ha enseñado el arte de la prudencia, el no al desacato y la virtud como relación.
Aunque en el  informe del colegio no figuran otras habilidades adquiridas, sabe como nadie leer con la mirada, escribir con los sentidos y comprender  las emociones con un simple timbre de voz. No hay nadie que bareme el  gran esfuerzo que conduce aprender otra lengua, vivir en otra cultura  y superar demostrando que no te falta valor.  He conocido muchos grupos, aprendido otra formas de enseñar a los niños pero nunca, nunca nadie me ha demostrado como se supera el rechazo, como se lleva la antorcha del optimismo cuando no existe igualdad de condiciones, como manejar sobre tu causa el deseo de superación.






Derechos reservados a María José Solano Jiménez. Dedicado a todos mis niños de apoyo, que por alguna razón han contribuido a hacerme mejor persona.