viernes, 30 de diciembre de 2016

Equinoccio




Libera el miedo que anida en mí

quiero alcanzar tu orilla, escuchar tu canto

enfrentar la sombra asesina que niega,

el susurro de mi corazón cansado.


Deja que la marea alcance su plenitud

y que nazca la flor allí  donde reside el llanto

esparce tu locura sobre mi cuerpo, alimenta este anhelo

con la fuerza de aquella tarde donde despertamos.


Deseo que la  ilusión nos colme de dicha esta noche

que la sinfonía del ruiseñor nos sorprenda de caricias, brazos fuertes

que reposan sobra la aventura del alma, que apuesta por

la mayor conquista que existe la alegría.



Cobíjame, necesito reposar mi cabeza sobre tu pecho

descubrir que es posible recuperar el alimento, sobre otro sol,

otro sal, que rocíe de ternura la emoción que compartimos.

Allí en ese remanso de paz habita tu sonrisa y el ritmo acompasado

de nuestro silencio.




Todos los derechos María José Solano Jiménez