viernes, 17 de febrero de 2017

" La razón "





No vivo la vida del otro, no espero su benevolencia

dueño de mis principios camino con la humildad de un rey

que no se rinde aunque  cruenta sea la  batalla.

No deseo otra paz que la  de mi pensamiento

ni otro remanso que no sea producto del amor.

Mis actos no te pertenecen, de la misma forma

que no soy dueño de lo que decidas pensar o decir,

mucho tiempo acumulado he perdido bajo otra premisa,

hoy me resisto a tener que dar cualquier tipo de explicación.

Estamos hechos de raíces que a fuerza de enfrentar batallas

nos pertenecen, de un pasado que cobijamos tras los bolsillos 

fracturas de  todo aquello que dejamos ir y que en ningún

momento queremos recuperar.

Me enfada sobremanera tu falta de confianza, tus dudas,

la apreciación que de manera sutil pero enfermiza llevas

por delante, ajustando a tu favor la opinión del otro.

los que te defienden sin apenas conocerte, los que llevan como

bandera su conciencia en función de sus intereses

y nada que se asemeje a la realidad.

Intentas confundirme, meter miedo con tu gesto acusativo,

sin  pararte a discernir sobre la veracidad de tu argumento

de tus pesquisas, la maldita creencia extendida que llevamos

todos de que tenemos razón.





Todos los derechos reservados a María José Solano Jiménez


jueves, 2 de febrero de 2017

Hacia otro lugar



En algún momento de nuestro tiempo será preciso

crear un espacio para que la luz disipe las tinieblas del mundo

sin renunciar al abrazo de la esperanza, sin temer al

desencanto  o  a cualquier falta de posibilidad.

es tiempo de recuperar una fe que se alimenta con

su propia sabia, que se esfuerza por seguir luchando en

un tiempo presente sin perder de vista su identidad.

Quiero pensar que en ese espacio de paz existe la inocencia

de un niño que no se doblega ante la injusticia,

que huye de los estigmas sociales, de la homofobia, el racismo

que respira aún frescor de vida y una felicidad que no se

basa en las desgracias de los demás.

Es momento para conectar con el despertador de la sensatez

donde la gravedad se tome en serio y el espíritu de la bondad

muestre su raíz  bajo el efecto de una maldad galopante.

En ese espacio de la tierra, tiene que existir la  belleza,

una belleza que siga siendo belleza, una conciencia pura

que no olvide el crimen silenciado, una barbarie consentida

tiene que haber amor hacia la vida, hacia el otro,

que nos hable desde la libertad, desde la humanidad y nunca

bajo la opresión del hombre contra el hombre.







 Dia de la Paz, un canto a la humanidad.