Mi
querido niño, de despertad quisiera.
De sentires
y algarabías, de verdades y de
tormentas.
De
amaneceres plenos y luces en las tinieblas.
Abrazando
estoy amor, tu poderosa esencia.
Me
llena tu ilusión ante tanta cadencia.
Y quedo
presa de ese impulso vital que domina la vida.
Y quedo
presa de esa magia inmensa llamada cariño
Abrazando
estoy amor, tu poderosa esencia.
Adoro
tu pureza, esa inocencia desprovista.
De
etiquetas hostiles y de maldades dispersas.
Y quedo
admirando ese paisaje reconocido.
Abrazando
estoy amor, tu poderosa esencia.
Me sumerjo
en tu belleza ancestral,
Sin
otro afán que enriquecer mi mundo querido.
Y me
acoplo y vuelvo una y otra vez.
Abrazando
estoy amor, tu poderosa esencia.
Y me
vuelvo a ese río, transitando por esas aguas,
Caminando
por esa azotea, cantando por sus calles..
Y me
vuelvo más tú e incluso poder ser nosotros.
Abrazando
estoy amor, tu poderosa esencia.
Todos los derechos reservados
María José Solano Jiménez.
No hay comentarios:
Publicar un comentario