miércoles, 14 de febrero de 2018

                                                                   

  " Todos los martes a las siete "


La vida llegó otra vez

con su caminar sereno,

y nos conquistó de esperanza

hasta llevarnos a su  universo

producto de un encuentro casual

al unísono de enriquecedor anhelo,

compromiso, amor placentero de saberes

que se mezclan con los sueños.

Cada martes un cafecito

con sabor y aroma a versos,

lleva el sentir en cada estrofa

y la  rebeldía del corazón sediento.

!Historia, literatura, poesía!

presa de ti el alma se nos agita 

por dentro y como tierra que implora 

tu sabia, caminamos rompiendo

silencios.

Carmen, Teresa, Aurora, Pilar

aventureras de una conquista

por rescatar el espacio pleno

donde la palabra se hace dueña de 

atardeceres, la promesa se vuelve terrenal,

y el desafío hace pensar

que la vida se renueva.















Todos los derechos reservados a María José Solano Jiménez


martes, 26 de diciembre de 2017

"El niño divino"



La niña que habló con el ángel

se consagró a su gracia plena, universal

su destino en este mundo, por senderos 

de paz y fortalezas.


Ya te mece desde su vientre, y contra la

maldad de esta tierra reniega, que

obligándote pronto a ser un hombre, no

supo comprender el valor de tu entrega.


¿Que tenéis mi dulce Dios?

Le dice la Niña bella; 

¿Es que descubriste en mis ojos, el dolor 

de la pobreza?

Yo no tengo palacio, ni casa donde cobijarte,

solo mis brazos y mis pechos que te alimentan


El niño recién dormido, 

guarda un misterio en la mano del Padre,

un mensaje de unión que llevar a los hombres

un deseo que se extienda por la humanidad.


Ella despertando la voz de su alma, cubre

con sus brazos los sueños del niño y los

dirigue a las estrellas.


!Ángeles del cielo, que se duerma mi niño!

!Palmas de Belén, no dejéis que ese viento

furioso desvele su paz!, entrad más despacio.


!Que el niño divino, se está cansando de llorar

en esta tierra por su descanso! y sosegar quiere

 ante tanto llanto,


!Ángeles divinos, que vais volando traed los ramos 

para mi niño!,  que duerme desafiando a este frío,

y veis que yo no tengo con que guardarlo.







Todos los derechos reservados para María José Solano Jiménez





domingo, 19 de noviembre de 2017

A ti Padre







Hoy reivindico más que nunca tú  presencia

aquella que enriquecía mis tardes de domingo,

repleta de sensaciones que contemplaban

amaneceres  de cariño, atentos ante  una mirada

 alrededor de una taza de café.


Hoy vuela mi recuerdo sobre la misma imagen,

recuperando el aroma de los recuerdos, paseando por 

una sala a donde aguardan libros, cuentos de mi infancia

historias de héroes anónimos, fábulas, poesías que te alejan

de la cotidianidad para insertarse en alas de otro mundo.


Hoy mis sueño buscan  el deseo de hablarle

a esa parte de mí que desea terminar con la incertidumbre

que se rebela ante la tristeza, para dejar a un lado esta

pesada carga que me confunde y busca culpables 

donde solo anida el desamor.


Hoy mi corazón de nuevo escucha tu latido

deseando que vuelvas precipitado ante mis brazos,

deslizando con ternura tu mano sobre mi pelo, celebrando de 

nuevo ese mi niña, "estoy seguro que lo vas a conseguir"


Hoy mi alma desea buscar un culpable

ante tanta disputa, falta de presencia y desacierto

que no apuesta por una custodia compartida basada en la

 igualdad de los afectos en donde los hijos si tengan

mucho que decir













Todos los derechos reservados para María José Solano Jiménez




jueves, 10 de agosto de 2017

Una canción para Maruja






Ella era así tierna y divertida, en la mayoría de las ocasiones dispuesta y servicial.  

La recuerdo entrando por la tienda con su delantal azul y unas zapatillas aventureras

dispuestas a conquistar su propio mundo.

Su cara se dejaba acompañar  por un destello de ingenuidad y sus palabras apenas

inenteligibles  dejaban al personal absorto ante la duda y con la misma pregunta


-¿Pero que habrá querido decir?


Maruja embrujaba con su salero  y su porte andaluz  a todos los que tuvimos la fortuna

de conocerla, no solo por su gracejo particular sino porque emanaba valentía y sentido

de la responsabilidad frente a todo. Dispuesta a cometer un  pequeño desliz, un despiste

particular que la llevara por unos minutos de la mano de la libertad, aunque tan solo fuera

para comprar un paquete de sal o el cundí de pan para el almuerzo del día.

A su edad próxima  a cumplir ochenta y dos años pocas cosas se prestaban a hacerla más

feliz que aquellos momentos de olvido. 

Y así fue como nos conocimos de casualidad una mañana de otoño, absorbida dentro de mis

propios asuntos no me quedaba tiempo para todo lo demás,  pero la fortuna hizo que se obrara

el milagro y de esas primeras vivencias otorgadas en forma de cariño consiguieron avivar una

confianza perdida y un canal de confianza que potenció entre nosotras la comunicación


 A su edad, sola y en medio de una situación de desprotección  Maruja, todavía conservaba 

las ganas de echarle un pulso a la vida, a pesar de que las dificultades de todo tipo y la repentina 

enfermedad de su marido que se estaba cobrando un alto precio.

Su grandeza, la aceptación de una  realidad que no llegó a dominarla  hizo mella en mi recuerdo y 

desde entonces no he podido olvidar la admiración que siento por ti, allí en donde estés.

 Este vínculo se ha quedado prendado de mi corazón y como un hechizo se presenta

cuando escucho tu canción y me dice al oido.


-Cuidate mucho, mañana nos vemos.





P.D.P  Todos los derechos reservados a María José Solano Jiménez, dedicado a todas las personas 

medicina que existen en este mundo.