jueves, 10 de agosto de 2017

Una canción para Maruja






Ella era así tierna y divertida, en la mayoría de las ocasiones dispuesta y servicial.  

La recuerdo entrando por la tienda con su delantal azul y unas zapatillas aventureras

dispuestas a conquistar su propio mundo.

Su cara se dejaba acompañar  por un destello de ingenuidad y sus palabras apenas

inenteligibles  dejaban al personal absorto ante la duda y con la misma pregunta


-¿Pero que habrá querido decir?


Maruja embrujaba con su salero  y su porte andaluz  a todos los que tuvimos la fortuna

de conocerla, no solo por su gracejo particular sino porque emanaba valentía y sentido

de la responsabilidad frente a todo. Dispuesta a cometer un  pequeño desliz, un despiste

particular que la llevara por unos minutos de la mano de la libertad, aunque tan solo fuera

para comprar un paquete de sal o el cundí de pan para el almuerzo del día.

A su edad próxima  a cumplir ochenta y dos años pocas cosas se prestaban a hacerla más

feliz que aquellos momentos de olvido. 

Y así fue como nos conocimos de casualidad una mañana de otoño, absorbida dentro de mis

propios asuntos no me quedaba tiempo para todo lo demás,  pero la fortuna hizo que se obrara

el milagro y de esas primeras vivencias otorgadas en forma de cariño consiguieron avivar una

confianza perdida y un canal de confianza que potenció entre nosotras la comunicación


 A su edad, sola y en medio de una situación de desprotección  Maruja, todavía conservaba 

las ganas de echarle un pulso a la vida, a pesar de que las dificultades de todo tipo y la repentina 

enfermedad de su marido que se estaba cobrando un alto precio.

Su grandeza, la aceptación de una  realidad que no llegó a dominarla  hizo mella en mi recuerdo y 

desde entonces no he podido olvidar la admiración que siento por ti, allí en donde estés.

 Este vínculo se ha quedado prendado de mi corazón y como un hechizo se presenta

cuando escucho tu canción y me dice al oido.


-Cuidate mucho, mañana nos vemos.





P.D.P  Todos los derechos reservados a María José Solano Jiménez, dedicado a todas las personas 

medicina que existen en este mundo.









lunes, 8 de mayo de 2017

"Quiero abrazarte madre"




Para ti madre va este anhelo, la paz  construye puentes

por donde transitan  los deseos, el misterio de alcanzar

tu alma  cuando acaricio  tu pelo,  el jardín nunca dejó  de

cultivar tus rosas  para verte al despertad.

Quiero hablarte de  esperanza cuando encuentra tu  palabra

de versos que caminan al unísono de una tierra Andalucía,

que mece su copla enraizada en la etapa de mi infancia,

 historias que con pasión atrapan al corazón para perderse

y recuperarse,  y juntas volver a caminar por los sueños.

Quiero hablar con valentía de esa niña del ayer, empecinada

por llevar razón, que se sentía  incomprendida a veces,

envuelta en dudas y sin tiempo para comprender, la grandeza

oculta de tu silencio, la bondad de tu mirada que me hacía

salir corriendo para buscar tu cuerpo y recuperar mi paz.

Quiero hablar de alegría, canción de cuna, cuentos que

anidan antiguas leyendas de casas encantadas y aventureros

empedernidos. Cine de verano, chaquetita de hilo, vaso con

leche caliente junto al último beso antes de irse a dormir, días de

domingo, tardes de playa  sorteando primaveras que olvidan

algún tipo de desengaño y descubren otro paisaje.

Quiero hablar de mi deseo, de esa búsqueda que me lleva

a transitar por una escalera que comunica con el  cielo

para escuchar de nuevo...

¿Como te ha ido  hoy en el cole cariño? 

 y saltar loca de alegría para estrecharte entre mis brazos.




Todos los derechos reservados a María José Solano.








viernes, 31 de marzo de 2017

"Asignatura pendiente"





Lo nuestro fue un amor envuelto en juego de chiquillos, de miradas anhelantes que se pierden entre

fuentes y jardines de la plaza de un pueblo. De puestas de sol que anidan besos impacientes, que

le hablan al destino. Luchando contra el olvido un día sin quererlo nos sorprendió la libertad y

compartimos esa  aventura sobre los bazos de otro amor.

A tu boda yo asistí y en la mía yo te vi . Con el pasar de los años nos hemos sentido tan cerca al

mismo tiempo que tan lejos... Que ahora que llega el final me atrevo a decir que nos queda una

cuestión pendiente.









miércoles, 8 de marzo de 2017

No le llames amor






Por la ventana te veo marchar

y siento como el dolor queda atrapado en mi sien,

inmisericorde escucho el llanto de ese rescoldo de mi cuerpo.

 Mi esencia se pierde ante ti bajo el amparo de otra prioridad.


Estoy presa de un amor utilizado, no correspondido,

que renuncia a su alegría en noches de miedo.

Soy presa de un enemigo que lucha por dejarme 

indefensa y siembra con sospechas mi remanso de paz.


En una parada del camino me encuentro con esta verdad,

con esa maldita palabra que acompaña mi destino,

la sombra culpable  del desatino envuelve mi noche, y ya

por mucho que lo intente ensombrece mi voluntad.


No atiendo a razones mi cabeza deambula por un precipicio,

donde no hallo término ni posibilidad de salir.

!En nombre de que Dios!, he merecido este castigo,

mi espíritu no se sostiene sobre conjeturas.

En realidad yo no puedo salir de aquí.



Nadie sabe lo que oculta el dolor de esta angustia,

ni el maldito poder que sostiene esta dependencia. 

Estoy presa de un amor que no ama la vida,

estoy presa de una vida que no depende de mí.





Todos los derechos reservados.

María José Solano Jiménez.


Dedicado a todas las personas que son víctimas de violencia.