Hoy reivindico más que nunca tú presencia
aquella que
enriquecía mis tardes de domingo
repleta de sensaciones nuevas,
amaneceres de cariño, atentos a una mirada
alrededor de la taza de café.
Hoy vuela
mi recuerdo sobre la misma imagen,
recuperando
el aroma de los recuerdos, paseando por
una sala donde aguardan libros, cuentos de mi infancia
fábulas, poesías que se alejan de la cotidianidad
para volar en aras de otro mundo.
para volar en aras de otro mundo.
Hoy mis sueño buscan el deseo de hablarle
a esa parte
de mí que se
rebela ante la tristeza,
para dejar esta pesada carga que me confunde
y busca culpables donde solo hubo desamor.
para dejar esta pesada carga que me confunde
y busca culpables donde solo hubo desamor.
Hoy mi
corazón de nuevo escucha su latido
deseando que
vuelvas precipitado ante mis brazos,
extendiendo tu caricia sobre mi pelo,
celebrando la vida con tu presencia.
celebrando la vida con tu presencia.
Hoy mi alma no desea hayar ningún culpable
ante tanto desatino manifiesto, ante tanta afectividad
sesgada, repleta de matices invisibles
donde los hijos tienen poco que decir.
donde los hijos tienen poco que decir.
Todos los
derechos reservados para María José Solano Jiménez

Es realmente una excelente publicacion colmada del sentido comun que tanto se ha perdido en estos tiempos,amigos
ResponderEliminarMuchas gracias por tu comentario. Hace falta que se apoyo también la labor de esos padres que quieren por encima de todo a sus hijos.
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