domingo, 19 de noviembre de 2017

A ti Padre







Hoy reivindico más que nunca tú presencia

aquella que enriquecía mis tardes de domingo

repleta de sensaciones nuevas,

amaneceres  de cariño, atentos a una mirada

 alrededor de la taza de café.


Hoy vuela mi recuerdo sobre la misma imagen,

recuperando el aroma de los recuerdos, paseando por 

una sala donde aguardan libros, cuentos de mi infancia

 fábulas, poesías que se alejan de la cotidianidad

 para volar en aras de otro mundo.


Hoy mis sueño buscan  el deseo de hablarle

a esa parte de mí que se rebela ante la tristeza, 

para dejar esta pesada carga que me confunde

 y busca culpables donde solo hubo desamor.


Hoy mi corazón de nuevo escucha su latido

deseando que vuelvas precipitado ante mis brazos,

extendiendo tu caricia sobre mi pelo, 

celebrando la vida con tu presencia. 


Hoy mi alma no desea hayar ningún culpable

ante tanto desatino manifiesto, ante tanta afectividad

sesgada, repleta de matices invisibles

donde los hijos tienen poco que decir.





Todos los derechos reservados para María José Solano Jiménez








2 comentarios:

  1. Es realmente una excelente publicacion colmada del sentido comun que tanto se ha perdido en estos tiempos,amigos

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  2. Muchas gracias por tu comentario. Hace falta que se apoyo también la labor de esos padres que quieren por encima de todo a sus hijos.

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