viernes, 15 de abril de 2022

A NUESTRO PADRE JESUS CAIDO, DE CÁDIZ


 El Vía-Crucis apenas comenzado

tu mejilla aun tibia por el beso,

la traición y la cruz hicieron peso

en tu Divino Cuerpo flagelado


Pero no estás vencido ni acabado,

que una caída, al fín, tan sólo es eso.

Muy poco para un Dios que se alza ileso

para enfrentarse al mundo, renovado.


Que tu propio dolor es esperanza,

no importa que el madero te lastime,

que el cansancio Jesús nunca te alcanza.


Y si la pena, tu corazón oprime,

un halo celestial contigo avanza´

para que el pueblo te alabe y te sublime.

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Jesús cayó de nuevo, Dolorosa,

más que ninguna otra esta caída,

que le mostró espinas de la vida,

las que lleva escondida cada rosa.


Que fue la zancadilla silenciosa

de un alma angelical y compungida,

esa que va, doliente y dolorida,

con la marea visible de piadosa.


Que no fue Cristo el peso del madero

ni tampoco el cansancio o la fatiga

o la Empinada cuesta del sendero


Sé que es duro, Señor, que te lo diga...

Pero muchos te dicen: !Yo te quiero!

!No me obligues , Jesús, a que te siga!

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Su tercera caída. Y ya bastaba.

para morir con gloria en el intento

de dar una lección de sufrimiento

para salvar a un mundo que pecaba.

Más no quería la muerte. Deseaba,

alargar más y más ese momento

hasta de hacer de la Cruz un monumento

y darlo con la vida que entregaba.

Tres caídas, Señor. Y al levantarte,

para cargar tu Cruz y mi impostura

fuimos pocos,Jesús, para ayudarte.

LLevabas en la Cruz, nuestra locura

y todos ayudamos a clavarte

y a ofrecerte un caliz de amargura

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Pero no fueron sólo tus caídas,

y eso lo ves, seguro, desde el cielo.

Hay cruces destrozadas por el suelo

entre fango y escombros destruidas.

Y cruces coronadas y ofendidas

por odio, por traición y por recelo.

Y hay vidas sedientas de consuelo

con afrentosas llagas escondidas.

Tu Cruz que fue de amor, se necesita

y que el Jesús Caído, se levante

como la voz del trueno cuando grita.

Levántate, Señor, solo un instante,

para que hagas de tu Cruz Bendita,

cadena del amado y del amante.






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