¡Alegría!,
bullicio de una fiesta de verano que se propaga entre las gentes. Estímulo que
saca a relucir los deseos de compañía y felicidad alimentado por sones de copla y deseos de juventud.
Las calles
se engalanan con el aliciente de ser la más guapa y saborear unos ritmos latinos
que ejercitan caderas sacando a relucir pasiones y encuentros alrededor de una
mesa que sabe; a tinto de verano,
cervecita y pescado frito.
La apuesta cultural que cada verano ofrece la
provincia de Cádiz, entran en competición para dar a conocer las mejores
propuestas, en una noche mágica. Actividades culturales y de ocio que cumplen
con el objetivo, no solo de diversión y entretenimiento, sino que promueven el
comercio de la Bahía. La música se extiende por cada calle, plaza, y rincón,
dejándonos en su sintonía el deseo de abrazar el alma por cada rincón del
corazón imaginándonos que somos más felices, incluso cuando recorren nuestras
venas influjo de optimismo y pasión.
Junto con
esta explosión de risas y entretenimiento surgen miradas que en el clamor de la
tarde lo dicen todo, que se extienden sobre la superficie y recorren centímetros de piel buscando un
abrazo, un encuentro de almas que muestran el reflejo de sus carencias o tal
vez, el beso chispeante entre las sombras que aceleran el ritmo cardíaco y
despiertan risas olvidadas bajo un cielo azul.
Creando un
vínculo infinito que se depositará en el recuerdo de lo que ofreció el destino
o no tuvo lugar por cobardía. Una luz intercalada en el proceso de vida, una
esperanza que rige su mirada en libertad bajo el ala de lo eterno.
De nosotros
mismos en noche de magia y hechizo de juventud, escuchando el rumor nostálgico que
se deja acariciar por la luna en esa conquista de emociones que llevan a
sortear los sueños y enfrentarse a lo
desconocido.
Amantes en
el círculo embriagado del presente, bajo la batuta y el gozo de sentirse vivo, despertando al inmenso poder del universo;
donde cabe la sonrisa y juega la locura con
el deseo del cuerpo, y todo en una noche
de verano.
María José Solano Jiménez
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