A NUESTRO PADRE JESÚS CAÍDO, DE CÁDIZ.
El Via-Crucis apenas comenzado
tu mejilla aun tibia por el beso,
la traición y la cruz hicieron peso
Pero no estás vencido ni acabado,
que una caída, al fín, tan solo es eso.
Muy poco para un Dios que se alza ileso
Para enfrentarse al mundo, renovado.
Que tu propio dolor es esperanza,
no importa que el madero te lastime,
que el cansancio Jesús nunca te alcanza.
Y sí la pena, tu corazón oprime,
un halo celestial contigo avanza,
para que el pueblo te alabe y te sublime.
Jesús cayó de nuevo. Dolorosa,
más que ninguna otra esta caída,
que le mostró espinas de la vida,
las que lleva escondida cada rosa.
Que fue la zancadilla silenciosa
de un alma angelical y compungida,
esa que va, doliente y dolorida,
con la marca visible de piadosa.
Que no fue Cristo el peso del madero
ni tampoco el cansancio o la fatiga
o la empinada cuesta del sendero.
Sé que es duro, Señor que te lo diga...
Pero muchos te dicen !Yo te quiero!
!No me obligues, Jesús a que te siga!
Su tercera caída. Y ya es bastante,
de dar una lección de sufrimiento
para sanar a un mundo que pecaba.
Más no quería la muerte, Deseaba,
alargar más y más ese momento
hasta ser de la Cruz un monumento
y darlo con la vida que entregaba.
Tres caídas, Señor. Y al levantarte,
para cargar tu Cruz y mi impostura
fuimos pocos, Jesús, para ayudarte.
LLevabas en la Cruz, nuestra locura
y todos ayudamos a clavarte
y a ofrecerte un cáliz de amargura.
Pero no fueron sólo tus caídas,
y eso lo ves, seguro, desde el cielo.
Hay cruces destrozadas por el suelo
entre fangos y escombros destruídas.
Y cruces coronadas y ofendidas
por odio, por traición y por recelo.
Y hay vidas sedientas de consuelo
con afrentosas llagas escondidas.
Tu Cruz que fue de amor, se necesita
y que el Jesús Caido, se levante
como la voz del trueno cuando gira.
Levántate, Señor, solo un instante,
para que hagas de tu Cruz Bendita,
cadena del amado y del amante.
Esta poesía fue escrita por mi tío gran poeta de San Fermando. INOCENCIO JIMÉNEZ PONCE
Va por tí, por ese cariño que le tenías a tu tierra y sus tradiciones.
Todos los derechos reservados.
Todos los derechos reservados.


No hay comentarios:
Publicar un comentario