sábado, 5 de abril de 2014

La peregrina del Café-Concert


De Madrid al cielo.


Trinidad Olga Ramos, nacida en Badajoz en el año ( 1908-2005) desde muy pequeña quiso dedicarse a la música y lo cierto es que sus padres le brindaron una formación musical académica acorde a tan importante compromiso.
Primero en Extremadura y posteriormente en Madrid. Se formó en canto y violín en el Conservatorio permitiendo que en el año 1943 consiguiera su primer premio de Música de Cámara.
Y justo en esta década y ante la situación social establecida  después de la guerra civil se integra en la Orquesta de Fémina, recorriendo diferentes locales de café-concierto de la capital como el café Universal.


Su primer trabajo fue poner música con violín a una película muda en el cine de Bilbao. Y a partir de ese momento fue recorriendo diversos café de Salamanca, Zaragoza, Bilbao y Madrid. Será en esta ciudad muy querida para Olga, cuando conocería al que sería su marido, Enrique Ramírez de Gamboa, que dirigía la orquesta Alas y que tocaba saxo, clarinete y bandoneón.
No se haría de esperar su triunfo con la "Orquesta Fémina" cumpliendo con la premisa que nos acompaña y da nombre a su tributo, la de llevar su música por los cafés y locales del Madrid de la época.
Junto con su marido, la orquesta de Olga pasó al Varela, en la calle Preciados, casi en la plaza de Santo Domingo, durante tres año actuó Olga con su querido Cipri, nombre popularmente conocido de su marido interpretando esa música española a cuantos las quisieran escuchar. Actuaron en el Circo Price, incluso en otros locales alejados de Madrid, como el café Universal de Vigo, también acompañada de una pianista llamada Magda que bautizaron con el nombre de Fortunata, para el mundo artístico.
Tras unos años de silencio reaparece en 1967 con "Las Noches del cuplé" pero será en el año 1968 donde será contratada por un restaurante romántico en la calle de la Palma con el nombre de "El último cuplé" dándose la anécdota que un cliente del local la reconoce y le pide que cante un cuplé. Inmediatamente después el salto de Olga fue imparable e incluso pudo actuar con rotundo éxito en México, consiguiendo el traspaso del local de la calle de la Palma, por el de "Las noches del cuplé"
Allí se reunirán personalidades destacadas, Gorbachov, Severo Ochoa y Gregorio Peces Barba.
En 1999, cerró el local después de 31 años, ni siquiera se respetó la placa que ponía, en la finca de este viejo Madrid, la violinista cantante Olga Ramos, con su arte mantine vivo el cuplé.
Un Madrid, de tertulias y cafés, con sus cuitas entre liberales y conservadores o joselitos y belmontes.
Una sociedad que vivía de cara a la noche y en lugares con mesas de mármol, ventiladores en el techo y humos de tabaco.
Hoy el cuplé se ha quedado reducido a anécdotas de café cantante y tarde por la Pradera de S.Isidro, pero hubo un tiempo en que el Madrid nocturno jugaba a escandalizarse con las canciones de aquellas mujeres,
venus del Madrid cuplé.





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