No vivo la vida del otro, no espero su benevolencia
dueño de mis principios camino con la humildad de un
rey
que no se rinde aunque cruenta sea la batalla.
No deseo otra paz que la de mi pensamiento
ni otro remanso que no sea producto del amor.
Mis actos no te pertenecen, de la misma forma
que no soy dueño de lo que decidas pensar o decir,
mucho tiempo acumulado he perdido bajo otra premisa,
hoy me resisto a tener que dar cualquier tipo de
explicación.
Estamos hechos de raíces que a fuerza de enfrentar
batallas
nos pertenecen, de un pasado que cobijamos tras los
bolsillos
fracturas de
todo aquello que dejamos ir y que en ningún
momento queremos recuperar.
Me enfada sobremanera tu falta de confianza, tus dudas,
la apreciación que de manera sutil pero enfermiza
llevas
por delante, ajustando a tu favor la opinión del
otro.
los que te defienden sin apenas conocerte, los que
llevan como
bandera su conciencia en función de sus
intereses
y nada que se asemeje a la realidad.
Intentas confundirme, meter miedo con tu gesto acusativo,
sin pararte a discernir sobre la veracidad de tu argumento
de tus pesquisas, la maldita creencia extendida que llevamos
todos de que tenemos razón.
Todos los derechos reservados a María José Solano Jiménez
Muy bueno, María José. Me ha encantado.
ResponderEliminarGracias amiga.
ResponderEliminarLa razón es el periódico?? O a quién va dirigido este escrito?? Lo que no sé tampoco por qué el escrito va en formato de poesía libre o lista de cosas pendientes. Alguien me lo explicaría, plis.? Gracias.
ResponderEliminarLa razón es el periódico?? O a quién va dirigido este escrito?? Lo que no sé tampoco por qué el escrito va en formato de poesía libre o lista de cosas pendientes. Alguien me lo explicaría, plis.? Gracias.
ResponderEliminarEs a modo de reflexión, destinado a esas personas que desde un simple comentario a otra acción la ve desde el prima negativo. Defiende la libertad y no estar supeditado a la opinión o lo que quiera el otro.
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