miércoles, 8 de marzo de 2017

No le llames amor






Por la ventana te veo marchar

y siento como el dolor queda atrapado en mi sien,

inmisericorde escucho el llanto de ese rescoldo de mi cuerpo.

 Mi esencia se pierde ante ti bajo el amparo de otra prioridad.


Estoy presa de un amor utilizado, no correspondido,

que renuncia a su alegría en noches de miedo.

Soy presa de un enemigo que lucha por dejarme 

indefensa y siembra con sospechas mi remanso de paz.


En una parada del camino me encuentro con esta verdad,

con esa maldita palabra que acompaña mi destino,

la sombra culpable  del desatino envuelve mi noche, y ya

por mucho que lo intente ensombrece mi voluntad.


No atiendo a razones mi cabeza deambula por un precipicio,

donde no hallo término ni posibilidad de salir.

!En nombre de que Dios!, he merecido este castigo,

mi espíritu no se sostiene sobre conjeturas.

En realidad yo no puedo salir de aquí.



Nadie sabe lo que oculta el dolor de esta angustia,

ni el maldito poder que sostiene esta dependencia. 

Estoy presa de un amor que no ama la vida,

estoy presa de una vida que no depende de mí.





Todos los derechos reservados.

María José Solano Jiménez.


Dedicado a todas las personas que son víctimas de violencia.















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