No hay mayor alegría que verte al despertad, sentir tu abrazo y juntas
poder caminar por una vida repleta de cariño y seguridad.
Escuchar tus coplas me devuelve parte de lo que he sido y siempre seré,
mis razones para vivir en este mundo.
¡Madre del alma mía, para ti va este canto!
Un espacio que te pertenece porque habita la bondad, la riqueza de espíritu,
tu sonrisa me llama y es en la calma donde encuentro el pozo que necesito
para mantenerme y seguir adelante, adoro esa sonrisa que desde el cielo me
ilumina y me conduce por la verdad y la fuerza del corazón.
¡Madre del alma mía, para ti va mi canto!
Me impresiona la grandeza de tu silencio, la timidez prudente para saber decir
esa comprensión hacía las
personas vulnerables, que me hizo darme
cuenta,
valorar lo que tengo ofreciendo amor a los otros.
Por estas y muchas cosas más.
¡Madre del alma mía, para ti va mi canto!
Me gratifica pensar que en tu cara se perfila el mejor festín cuando
escuchas mi sonrisa,
mi despiste, la manera loca que tengo de hacer las
cosas, esa salida nocturna a la nevera para fingir que te hago caso, que me
cuido, cuando de nuevo he ido a buscar, el
bote de la leche condensada.
¡Madre del alma mía, para ti va mi canto!
Porque no te has ido, porque vivirás siempre en nuestros corazones.
la vida te ubica, te enseña lo mejor de cada etapa,
Porque la niñez no vuelve pero se queda en nuestra alma,
Por estas razones y muchas más.
!Madre del alma mía, para ti va mi canto!
Todos los derechos reservados para María José Solano Jiménez
la vida te ubica, te enseña lo mejor de cada etapa,
Porque la niñez no vuelve pero se queda en nuestra alma,
Por estas razones y muchas más.
!Madre del alma mía, para ti va mi canto!
Todos los derechos reservados para María José Solano Jiménez
Precioso Mari jose, bien expresado en tu escrito el amor de una hija hacia su madre.
ResponderEliminarGracias compañera, me ha costado pero creo que se lo debía.
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